

De nueva cuenta escribo acerca de esta obra, la volví a ver el fin de semana y esta vez con Ernesto D’alessio en el papel de Silvestre.
Disfrute mucho mas la obra, las canciones y el montaje en general, Ernesto D’alessio le pone su toque al personaje y lo hace crecer, María Inés mas entonada y metida en el papel, y Patricio castillo genial!
El manejo de luces, escenario y la voz de Dios (Manolo Fábregas) muy oportunas en sus tiempos, el equipo que ayuda a armar el arca estupendo y se deja ver al dirección de Héctor Bonilla.
Esta obra sigue siendo para mí un diluvio de emociones, de alegrías, de recuerdos; pero sobre todo un diluvio de pensamientos positivos para poder seguir adelante.
Por mi parte les recomiendo ampliamente que vayan a ver esta puesta en escena, que los llenara de optimismo, disfruten esta obra en el tiempo que dura, atrévanse a apagar sus celulares y a dejarse llevar por la trama para que vivan en la aldea, suban al arca, bailen con Consuelo y busquen al alcalde.
Una obra francamente…legendaria.
Disfrute mucho mas la obra, las canciones y el montaje en general, Ernesto D’alessio le pone su toque al personaje y lo hace crecer, María Inés mas entonada y metida en el papel, y Patricio castillo genial!
El manejo de luces, escenario y la voz de Dios (Manolo Fábregas) muy oportunas en sus tiempos, el equipo que ayuda a armar el arca estupendo y se deja ver al dirección de Héctor Bonilla.
Esta obra sigue siendo para mí un diluvio de emociones, de alegrías, de recuerdos; pero sobre todo un diluvio de pensamientos positivos para poder seguir adelante.
Por mi parte les recomiendo ampliamente que vayan a ver esta puesta en escena, que los llenara de optimismo, disfruten esta obra en el tiempo que dura, atrévanse a apagar sus celulares y a dejarse llevar por la trama para que vivan en la aldea, suban al arca, bailen con Consuelo y busquen al alcalde.
Una obra francamente…legendaria.
Y un comentario final, ayudemos a que no muera el teatro, que se sigan llenando los espacios, grandes y pequeños, la actuación es algo maravilloso, pero sin el público que es la vida y la sangre de esta profesión, no se podría seguir adelante, ya sean las grandes producciones o las pequeñas, cada una de ellas tiene puesto el profesionalismo de los actores y merecemos darnos la oportunidad de disfrutar algo en vivo.
Viva el teatro!
Viva el teatro!

