martes, 21 de agosto de 2007

El Hada y el Mago.


La obscuridad reinaba y la soledad extendía su manto por todos lados, la tristeza y la depresion eran el alimento de todos los días, el mago que era el prisionero de la tristeza y la obscuridad se preparaba para librar la batalla final contra ellas, era la última vez que lo intentaría pues los fracasos le dejaban heridas profundas y un dolor profundo en su ser. El mago se adentró en el bosque para concentrarse y prepararse para la batalla, descansó un rato, meditó un largo tiempo, repasó su libro de hechizos, ordenó sus pertenencias y se preparó para la batalla, se levantó, dió la vuelta y contempló frente a él a la mas hermosa criatura que jamás hubiera visto, era un hada, una pequeña hada de piel blanca y cabello y alas de color azúl que lo miraba fijamente, sus ojos eran grandes y hermosos, el mago la contempló y su corazón dió un giro, ¿qué pasaba?, el hada comenzó a aumentar su tamaño hasta que logró una altura promedio, le tomó las manos al mago y le contó que lo había observado por mucho tiempo sumergido en la tristeza, ella lo seguía todos los días y quería ayudarlo a derrotar a la obscuridad para que el mundo brillara de nuevo y el corazón del mago volviera a sentirse vivo.

El mago habló con ella mucho tiempo, decidió posponer la batalla unos días más, él fue sintiendo como esa pequeña hada cambiaba algo dentro de su ser, lo hacía sentir alegre, positivo, platicaban, comentaban como era su vida, el hada estaba llena de optimismo pero tenía un toque de tristeza que ocultaba cuando el mago no la veía, este se preparó por varios días y decidió que era hora de erradicar la tristeza para siempre de su mundo.

Se dirigío a la cima de la montaña y retó a la obscuridad y a la tristeza, las enfrentó, ellas eran tan grandes que solo se dibujaron dos enormes siluetas en el cielo, todo se enegreció más y la batalla comenzó, durante varios días pelearon sin descanso, el mago se debilitaba y sus enemigas seguían atacandolo, el mago comprendió que no podría derrotar todo ese sentimiento negativo, se levantó para hacer su último hechizo y sintió como lo rodeaban unos brazos blancos, miró de reojo y vio a su lado a el hada, ella le susurró que las vencerían juntos, mano a mano; sus enemigas percibieron el sentimiento que emanaba de esos dos seres, el amor que los unía y la fuerza que se había formado a su alrededor. El mago extendió su mano y surgió un gran destello que brotó como una fuente de luz hacia el cielo, esta luz fue iluminando todos los rincones tenebrosos y la vida se abrió camino de nuevo en los desolados rincones de su mundo.

La obscuridad desapareció solo en algunas partes, pero era pequeña y podía alojarse en varios lugares, la tristeza la acompaña y juntas de vez en cuando tratan de apoderarse de todo de nuevo, pero el hada y el mago siempre logran vencerlas, gracias a la fuerza de su amor la soledad desapareció y la depresión siempre es contenida a pesar de sus esfuerzos por salir.

Gracias Gaby por ser esa pequeña hada que hace 9 años me ayudó a salir del pantano que era mi vida, gracias por estos 9 años a tu lado llenos de magia, aventura, complicidad, respeto, comprensión, amistad y amor.

Te amo.