
Al principio todo era oscuridad, navegaba en ella y me sentía tranquilo, todo era calmado y las preguntas llenaban mi cabeza, después todo se volvió confuso, diferente, la luz se abrió camino y solo vi imágenes borrosas, escuché una voz que me calmó y me llenó de alegría, hizo que mi corazón latiera rápido y que una sensación de felicidad inundará todo mi ser.
Con el paso del tiempo voy cambiando, las imágenes se hacen claras hasta que logro distinguirlas a la perfección, y esa voz que me llena de amor tiene un rostro, el mas bello que jamás podré ver en mi vida, su cabello, su sonrisa, su mirada; todo encaja a la perfección, me da amor y yo lo recibo, no pregunto porqué, solo abro mis brazos y me engancho a se ser lleno de cariño, sus tiernos brazos me rodean y me hacen sentir seguro, ahora no solo tiene forma, también tiene nombre, se llama Alejandra y es mi madre.
Sigo creciendo, el tiempo no se detiene jamás, la imagen de mi madre que era enorme ha quedado atrás, mi estatura supera la de ella, mi amor y admiración por ella siguen creciendo con el paso de los años, su fortaleza, no deja de impresionarme, soporta tristezas y penas, pero sigue adelante porque sabe que así debe de ser ya que el tiempo no se detiene y no puede darse el lujo de quedarse estancada en la tristeza.
La vida le ha dado momentos de felicidad y de tristeza, su figura ha cambiado, su apariencia parece frágil pero por dentro sigue siendo fuerte, segura, muchas veces no tiene muchas palabras para decir pero con un gesto o un abrazo logra llenar mi corazón de alegría y de tranquilidad. Me demuestra su amor incondicional, no importa si he sido un buen hijo o no, si no me he dado tiempo de visitarla o si de repente dejo que el ritmo de la vida me aparte por largos periodos de su lado, ella siempre me recibe con una sonrisa y preguntándome “¿Cómo estas?”.
Cuando estoy enojado, triste o simplemente no tengo ganas de hablar, ella me abraza y me recuerda esos momentos en que como niño pequeño corría a sus brazos en busca de protección, me sigue llenando con su amor y no puedo evitar el sentirme culpable por abandonar tanto tiempo a esa persona que me ama tanto, la abrazo y veo que la estatura no importa, mi madre siempre será mas grande que yo en muchos sentidos.
Gracias Mamá por darme la vida, gracias por permitirme estar a tu lado, gracias por recordarme que sin ti, nada hubiera sido posible.
Te amo.
Con el paso del tiempo voy cambiando, las imágenes se hacen claras hasta que logro distinguirlas a la perfección, y esa voz que me llena de amor tiene un rostro, el mas bello que jamás podré ver en mi vida, su cabello, su sonrisa, su mirada; todo encaja a la perfección, me da amor y yo lo recibo, no pregunto porqué, solo abro mis brazos y me engancho a se ser lleno de cariño, sus tiernos brazos me rodean y me hacen sentir seguro, ahora no solo tiene forma, también tiene nombre, se llama Alejandra y es mi madre.
Sigo creciendo, el tiempo no se detiene jamás, la imagen de mi madre que era enorme ha quedado atrás, mi estatura supera la de ella, mi amor y admiración por ella siguen creciendo con el paso de los años, su fortaleza, no deja de impresionarme, soporta tristezas y penas, pero sigue adelante porque sabe que así debe de ser ya que el tiempo no se detiene y no puede darse el lujo de quedarse estancada en la tristeza.
La vida le ha dado momentos de felicidad y de tristeza, su figura ha cambiado, su apariencia parece frágil pero por dentro sigue siendo fuerte, segura, muchas veces no tiene muchas palabras para decir pero con un gesto o un abrazo logra llenar mi corazón de alegría y de tranquilidad. Me demuestra su amor incondicional, no importa si he sido un buen hijo o no, si no me he dado tiempo de visitarla o si de repente dejo que el ritmo de la vida me aparte por largos periodos de su lado, ella siempre me recibe con una sonrisa y preguntándome “¿Cómo estas?”.
Cuando estoy enojado, triste o simplemente no tengo ganas de hablar, ella me abraza y me recuerda esos momentos en que como niño pequeño corría a sus brazos en busca de protección, me sigue llenando con su amor y no puedo evitar el sentirme culpable por abandonar tanto tiempo a esa persona que me ama tanto, la abrazo y veo que la estatura no importa, mi madre siempre será mas grande que yo en muchos sentidos.
Gracias Mamá por darme la vida, gracias por permitirme estar a tu lado, gracias por recordarme que sin ti, nada hubiera sido posible.
Te amo.
