jueves, 30 de agosto de 2007

la del cabaret




En una de las escuelas que estuve tomando clases de actuación tuve la fortuna y el privilegio de conocer a una persona muy especial, una persona que en lo personal me enseño a divertirme, a aprovechar mis ideas, a explorarlas y a materializarlas en algo divertido, a base de ejercicios, de platicas pero sobretodo de improvisación logró que cada una de las personas que estábamos en su clase, la admiráramos, respetáramos y deseáramos…regresar al siguiente fin de semana a tomar nuestra clase.

Una persona que me inspira profesionalismo, capacidad y creatividad, alguien que deja sus penas y sus sin sabores a un lado al momento de subir a un escenario, entrega lo que tiene de una manera explosiva y fantástica para arrancar desde una sonrisa hasta una carcajada sincera.

Vale la pena verla en un escenario dando lo que sabe hacer, un buen espectáculo de cabaret, el tiempo se va volando y logra apartar las cosas estresantes y complejas de la vida de nuestros hombros por un momento que resulta refrescante y llena de energía para seguir luchando.

Ella es Minerva Valenzuela, la que viaja en un tranvía llamado pesero, la que te dice en la cara 3 veces te engañe, ella es la del cabaret, una gran maestra, una gran persona, pero sobre todo, una estupenda amiga.
Gracias por tus valiosas enseñanzas.

Actuación.
















Una de las cosas que me gustan es la actuación, el teatro, esa maravillosa sensación de estar en un escenario enfrente de la gente, personificando a uno o varios personajes, el poder ser alguien diferente cada vez, el tener la facultad de darle a cada uno una personalidad y un toque de vida único es algo que me llena mucho. Es una sensación de libertad y de alegría, de paz y de jubilo, es increíble.

Conocí gente que comparte mis ideas, que tiene sus propios sueños y su manera de ver el teatro, gente maravillosa con la que interactué en un pequeño escenario, en un salón, hasta en un jardín, maestros que nos enseñaron como desenvolvernos, como reaccionar pero sobre todo a improvisar, a disfrutar lo que hacíamos a dar lo mejor de nosotros para hacer algo especial.

Es una lastima el que no se pudiera continuar con las clases, pero es una fortuna el poder mantener el contacto con ustedes por correo y por teléfono.

Saludos y recuerden que la función debe continuar.













sábado, 25 de agosto de 2007

El Jedi Pineda



EL Jedi Pineda era uno de los jóvenes aprendices más talentosos, su infancia había pasado bajo la tutela del gran maestro, sus habilidades sorprendían a sus maestros y compañeros, acostumbraba a estar solo la mayor parte del tiempo para poder entender los misterios de la fuerza, sus habilidades crecían conforme pasaba el tiempo.

Llegó el día en que tuvo que hacer su propio sable de luz, con paciencia y entrega buscó los materiales y el cristal que le daría el color distintivo a su sable, la empuñadura de su arma tenía unas partes negras con blanco, se las colocó como muestra de respeto por su anciano maestro, la hoja de su sable era verde.

Con el paso del tiempo se convirtió en un joven Jedi, como parte de su entrenamiento, su maestro le encomendó ir a Dagobah, le dijo que buscara una cueva y que se internara en ella, era de suma importancia que no abandonara el planeta antes de pasar esa prueba, el se dirigió de inmediato hacia allá, al llegar al pantanoso planeta se dedicó a buscar la cueva, pasaron varios días, después semanas y ninguna de las cuevas que encontró le parecieron extrañas, llegó al final de la cuarta semana, estaba sucio, mojado y cansado, se sentó en uno de los muchos troncos que existían alrededor, estaba mirando el pantano y a sus criaturas cuando sintió un escalofrió en la espalda, comprendió que había algo mas allá de la maleza, caminó hacia el lugar de donde provenía aquella energía, movió las ramas y enredaderas que lo rodeaban y vio la entrada a una cueva. En ese momento entendió supo que era el lugar que había estado buscando, entró con paso firme, encendió su sable de luz para poder iluminar el camino, llego al centro de la cueva en donde había un gran espacio vació, sintió el lado oscuro en aquél lugar y sus sentidos se pusieron alerta, de pronto todo cambió su forma y se convirtió en la sala del consejo Jedi. Él estaba al centro y a su alrededor se encontraban los caballeros del consejo y sus amigos, todos lo miraban, el joven Jedi los saludo respetuosamente; en ese momento, del fondo del salón surgió una persona envuelta en una túnica negra, avanzó al tiempo que decía: “Este es el traidor del que les he hablado, el quiere destruir la orden, siempre anda solo, ya que planea sembrar el odio y la incertidumbre en nosotros, exijo que se le castigue”, Pineda no sabía que decir, los Jedi se levantaron y sus caras se deformaron por la furia, comenzaron a gritarle: “Traidor”, el personaje de la túnica negra avanzó y siguió hablando: “Él no vale la pena… es solo un aprendiz, una persona que gusta de la soledad, dejémoslo solo para siempre en este mundo abandonado y que su pena por dejar este lugar… ¡sea la muerte!”. Los amigos de Pineda comenzaron a insultarlo, le aventaban cosas, los Jedi a su alrededor encendieron sus sables y a coro gritaron “¡muerte al traidor!”, el joven Jedi luchaba por comprender que pasaba, todo era tan real, las luces de los sables reflejaban las sombras de sus maestros, el calor aumentaba , la tensión también, en su interior sentía el rencor y la furia, el hombre de la túnica se acercó a él y le dijo “Tú no eres nada, no vales nada, eres solo algo para olvidar”. Pineda sentía un remolino en su cabeza, la ira quería salir y le ordenaba descargar un golpe sobre aquél ser, pero su mente le dió la lucidez, de su interior comenzó a fluir la fuerza, lo llenó de paz, de calma y mirando fijamente a su acusador le dijo: “¡No!, ¡Yo soy un Jedi! ¡Soy el Jedi Pineda! ¡Y los problemas y pruebas que he superado me dan mi valía!”.

En ese momento el lugar cambió de nuevo, el salón y las demás personas desaparecieron, solo quedaron el Jedi y su acusador, y con voz firme Pineda dijo: “Tú solo traes odio, engaño y maldad, lo que tú ofreces es algo que no quiero y que no necesito, por lo tanto no lo acepto”. El hombre de la túnica se agachó y retrocedió, se convirtió en una nube de humo negra y desapareció, la cueva quedó en silencio y el Jedi se dirigió a la salida.

Descansó un largo tiempo fuera de la cueva, regresó al lado de su maestro y le contó lo que había sucedido; el maestro sonrió y le dijo que era lo mejor que pudo hacer, le dijo que no dejara que las palabras hirientes de terceras personas perturbaran su mundo, la prueba había finalizado con éxito.

Después en un gran salón un sable de luz iluminó la oscuridad , el consejo autorizaba el ordenamiento a caballero Jedi a Pineda, el Jedi de la razón.

Jorge, recuerda que los que en verdad te apreciamos y valoramos, nunca dudaremos de tí y que ninguna galaxia por lejana que este, separará esta amistad.


martes, 21 de agosto de 2007

El Hada y el Mago.


La obscuridad reinaba y la soledad extendía su manto por todos lados, la tristeza y la depresion eran el alimento de todos los días, el mago que era el prisionero de la tristeza y la obscuridad se preparaba para librar la batalla final contra ellas, era la última vez que lo intentaría pues los fracasos le dejaban heridas profundas y un dolor profundo en su ser. El mago se adentró en el bosque para concentrarse y prepararse para la batalla, descansó un rato, meditó un largo tiempo, repasó su libro de hechizos, ordenó sus pertenencias y se preparó para la batalla, se levantó, dió la vuelta y contempló frente a él a la mas hermosa criatura que jamás hubiera visto, era un hada, una pequeña hada de piel blanca y cabello y alas de color azúl que lo miraba fijamente, sus ojos eran grandes y hermosos, el mago la contempló y su corazón dió un giro, ¿qué pasaba?, el hada comenzó a aumentar su tamaño hasta que logró una altura promedio, le tomó las manos al mago y le contó que lo había observado por mucho tiempo sumergido en la tristeza, ella lo seguía todos los días y quería ayudarlo a derrotar a la obscuridad para que el mundo brillara de nuevo y el corazón del mago volviera a sentirse vivo.

El mago habló con ella mucho tiempo, decidió posponer la batalla unos días más, él fue sintiendo como esa pequeña hada cambiaba algo dentro de su ser, lo hacía sentir alegre, positivo, platicaban, comentaban como era su vida, el hada estaba llena de optimismo pero tenía un toque de tristeza que ocultaba cuando el mago no la veía, este se preparó por varios días y decidió que era hora de erradicar la tristeza para siempre de su mundo.

Se dirigío a la cima de la montaña y retó a la obscuridad y a la tristeza, las enfrentó, ellas eran tan grandes que solo se dibujaron dos enormes siluetas en el cielo, todo se enegreció más y la batalla comenzó, durante varios días pelearon sin descanso, el mago se debilitaba y sus enemigas seguían atacandolo, el mago comprendió que no podría derrotar todo ese sentimiento negativo, se levantó para hacer su último hechizo y sintió como lo rodeaban unos brazos blancos, miró de reojo y vio a su lado a el hada, ella le susurró que las vencerían juntos, mano a mano; sus enemigas percibieron el sentimiento que emanaba de esos dos seres, el amor que los unía y la fuerza que se había formado a su alrededor. El mago extendió su mano y surgió un gran destello que brotó como una fuente de luz hacia el cielo, esta luz fue iluminando todos los rincones tenebrosos y la vida se abrió camino de nuevo en los desolados rincones de su mundo.

La obscuridad desapareció solo en algunas partes, pero era pequeña y podía alojarse en varios lugares, la tristeza la acompaña y juntas de vez en cuando tratan de apoderarse de todo de nuevo, pero el hada y el mago siempre logran vencerlas, gracias a la fuerza de su amor la soledad desapareció y la depresión siempre es contenida a pesar de sus esfuerzos por salir.

Gracias Gaby por ser esa pequeña hada que hace 9 años me ayudó a salir del pantano que era mi vida, gracias por estos 9 años a tu lado llenos de magia, aventura, complicidad, respeto, comprensión, amistad y amor.

Te amo.

domingo, 19 de agosto de 2007

Levantando el vuelo

Hola forasteros, sean bienvenidos a este mundo lleno de magia y de aventuras en donde podremos intercambiar ideas, pensamientos, consejos, trucos, aventuras, diversión, alegrías, penas. triunfos y otras cosas.
Comenzaré contandoles acerca de lo importante que es tener amigos, amigos de los buenos, esos amigos con los que se comparten todas las cosas de la vida, desde las alegrias hasta los golpes mas fuertes.
La importancia de tener amigos es que ellos nos ayudan a salir adelante, nos brindan su apoyo, nos indican nuestras virtudes pero sobre todo nos marcan nuestros errores para poder corregirlos, para no hundirnos en el lago sin fondo de la soledad y la amargura, un amigo te da la felicidad, la alegría, te tiende su mano para saludarte y ayudarte y extiende sus brazos tanto para dar un abrazo como para invitarte a volar por el mundo, es aquella persona que siempre esta a tu lado a pesar de que los separe la distancia o el tiempo, es ese ser que te mira y no te ve como cualquier otra persona si no como la parte de un todo, de un complemento.
Afortunadamente cuento con un grupo de amigos que despues de tanto tiempo se ha convertido en una familia, en un grupo unido y firme por el cariño y el respeto que nos tenemos entre nosotros, hemos pasado por problemas como todas las familias, por tristezas, por malos entendidos, pero lo mas importante es que hemos logrado mantenernos unidos por el cariño y el amor que nos tenemos.
Para ellos dedico estas primeras líneas, ya que siempre me han brindado su apoyo y su comprension, su amistad y sobre todas las cosas su hermandad.
Gracias Izta team. Gracias Flota Imperial.